miércoles, 26 de octubre de 2011

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Cada día aparece una nueva sonrisa, un motivo por el que decir: puedo luchar por lo que quiero. Porque yo ya tengo claro que no eres un sueño; eres más que una realidad, pero eso, ya lo sabes. Y que hay que no sepas ya. Sabes que adoro cada cachito de ti cariño. Cada mirada que me regalas, cada baile que me dedicas, cada lunar de tu cuerpo... (Como ese que tienes en el labio, o en el costado; me encantan). Pero a ti  no te puedo mentir, me encantas al completo. Al 222% que es algo de nosotros. No intento dar argumentos sin sentido, no. Sin sentido ya están las miles de locuras que y yo cometemos. ¿Pero qué seríamos sin ellas? Nada. Y sin ti tampoco soy nada. Mis te amos, dejémoslos para cuando estemos a solas.

Caricias abrazos sonrisas miradas besos invisibilidad perfección naricitas de payasos cosas sin sentido amor sueños realidad lo increíble que puedes llegar a ser silencios horas a tu lado felicidad TODO nada llorar de alegría estupideces de niños pequeños te amo 222 el significado de tanto. Tú.

Daría la vuelta al mundo solo para abrazarte por la espalda.





sábado, 15 de octubre de 2011

Un poco de tu tiempo.

¡Hola! Tan solo me pasaba para saludar y poco más. Quería dar las gracias (de parte de Ariadna también) a todas esas personitas que son nuevas por aquí, y con nuevas me refiero al seguirnos. Han dejado varios comentarios y a nosotras nos han sacado una sonrisa, de verdad. También han comentado sobre lo del concurso: sí, ha sido una pena que no haya salido bien, pero eso ya no importa ahora. Hemos valorado que a varias personas les ha importado, y por ello también nos han hecho feliz. Intentaremos publicar lo antes que podamos. Aún así, yo no venía a decirles eso. Estoy aquí por un par de amigas; no de las que ya conocéis, sino otras, de las que tendréis oportunidad de conocer si os pasáis por su blog. Están empezando, y esas primeras visitas, seguidores y firmas siempre sientan bien; quienes mejor que ustedes para saber eso, ¿no? Así que, si no os ha costado nada pasaros por el nuestro, tampoco os costará pasar por el de ellas. Aquí os los dejo:
http://dreamscanbeperfects.jimdo.com/  http://fucktheworld-andrea.blogspot.com/  & http://cuandoladulzurasevuelveamarga.blogspot.com/. Y en especial, uno con un tema diferente, pero yo no voy a ser la que les diga de que trata: http://libellulesdecirque.blogspot.com/
Repito: gracias a todos los que nos siguen, nos leen, nos firman y nos sacan sonrisas. Cada vez el número de visitas va en aumento, y eso es una motivación más para no abandonar. GRACIAS.

                                                   Besos mil, Char.

P.D.: ¿Te atreves a preguntar cualquier cosa? 
http://www.formspring.me/OficinaDCorreos

miércoles, 12 de octubre de 2011

Error.


Bueno, pues resulta que la idea de hacer concursos no ha salido bien. Así que, teóricamente, quedan cancelados. Hacer una mención especial a Cathiie: tu texto ha sido muy especial, nos ha gustado mucho. Aquí lo dejamos:

Crecer, crecer y crecer…
Hago un alto en el camino. Abro un paréntesis (mi vida está lleno de ellos) y os cuento que hoy cumplo 18 años. Y ya se sabe que las comparaciones nunca son buenas. Pero no puedo evitar echar la vista atrás y verme a mí el día que cumplía 17 años, 15 años, 13 años, 10 años, 8 años, 6 años...
De pequeña hacía cumpleaños multitudinarios. Venían todos mis amigos a mi jardín. Éramos siempre más de 20 invitados (sin contar con sus padres, que siempre se quedaban). Había sándwiches, tarta, piñata, etc.
Con la adolescencia, los cumpleaños cambiaron: los invitados eran muchos menos y el escenario era muy distinto. Sin embargo me lo pasaba bien. Ese día era la protagonista.
El año pasado fue un cumpleaños genial. Lo celebré tres días. Incluso hice un guiño a los cumpleaños de mi niñez llenando la casa de globos e invitando a mis amigos (a los íntimos, a los de verdad) a casa a comer sándwiches y tarta. Vinieron personas que no esperaba que viniesen. Y allí estuvieron. Esas cosas siempre se agradecen.
Este año todo es muy distinto. He podido experimentar que la amistad no es aquello que yo creía. No existe la palabra incondicional. No existen los amigos incondicionales. Y 2011 se ha propuesto hacerme abrir los ojos a base de puñaladas. Este año no sé si habrá reunión. No sé si cenaremos todos juntos. No sé si me apetece. He pasado de creer y confiar ciegamente en mis amigos a sentir que no están ahí. Este año no hay nadie planeando algo para mí. Nadie va a montar un grupo en el que amigos y conocidos míos, a escondidas, hacen fotos dedicadas para mí. Tampoco habrá cajas verdes llenas de recuerdos que me hicieron llorar de la emoción en su momento y ahora me hacen llorar de dolor. Tampoco habrá abrazos que me partan en dos ni sonrisas que me provoquen agujetas en toda la cara. Ni tartas de oreo caseras. Tampoco me llegarán cartas escritas a mano y desde el corazón. No, no habrá nada de eso.
Este año no hay ningún plan para mí. Tal vez por eso hoy, precisamente hoy, me siento demasiado perdida.
Yo lo único que quiero es que vuelvan los globos, las tartas y los sándwiches. Porque, ¿sabes?, lo (te) echo de menos.

 También nombrar a esa personita que nos ha dejado su foto:



Y en cuánto al tercer concurso, gracias por los comentarios, ya que os habéis molestado. Este también queda eliminado. 

Por último, el premio que habíamos prometido. Este es un premio nuestro, que solo será para las personas nombradas, ya que han formado gran parte en nuestro mundo desde comenzamos. Han estado ahí siempre y les damos mil gracias por todo lo que han hecho. El premio Be Happy es para... (un redoble por favor): 



Nota para Andi:
Pequeña bitacora, gracias por todo. Contigo he ganado más que una compañera, ahora tengo una amistad más. Tantas coincidencias entre nosotras, tantos detalles insignificantes, la de comentarios que te he dejado, y los otros tantos que tú has dejado en este pequeño mundo. Gracias de verdad peli-rubia, porque tú has creado muchas sonrisas en , incluso carcajadas. Siempre tendrás una seguidora que estará ahí siempre; y lo sabes.
                                                                   Charlotte.
P.D.: Te repetiré tantas veces como haga falta que me encanta tu forma de escribir.

sábado, 8 de octubre de 2011

Nada de días como otros cualquiera.


Él era Jack, uno de mis mejores amigos. Ya sé lo rubio que era, incluso ya sabía la de tonterías que podía decir; pero nunca llegué a pensar cuánto podría echarla de menos.

Apenas estaba amaneciendo cuando oí golpecitos en mi ventana… ¿he dicho golpecitos? pero si mi cuarto está en la segunda planta. Me asomé a la ventana.
- Char, baja por favor.
- ¿Jack?

Cerré la ventana, cogí una manta para taparme un poco y bajé las escaleras lo más rápido que pude, sin hacer ruido, ya que mis padres estaban durmiendo. Abrí la puerta y allí estaba él plantado.
- ¿Tú estás loco? ¿Has visto la hora que es? Sólo se te podía ocurrir… Jack, ¿Qué pasa?
- La hecho de menos Char. Y cada vez me olvido más de cómo era su voz; cada vez recuerdo menos cada parte de ella. No se despidió de mí.

Así que se trataba de Oli. Tan sólo pude darle un abrazo; me llevaría bastante tiempo sacarle una sonrisa, y si es que lo conseguía.
- Ven, entra. ¿No me rompas nada vale? Que si hacemos ruido despertamos a mis padres.
- ¿Y qué crees que te voy a romper?
- Pues lo primero que te encuentres, eso sin dudarlo.
- No soy tan desast… ¿tanto lo soy?
- Ese tanto y más. Vete al salón. Prepararé chocolate caliente y ya hablamos, ¿vale? Supongo que debes tener hambre.
- No hace falta que te tomes tantas molestias, de verdad.
- ¿Tienes o no hambre?
- Pues… un poco sí.
- Entonces a callar. Enciende la tele si quieres.
- No creo que haga falta.

Tal y como le dije, preparé chocolate caliente… y gofres, tostadas, cogí mermelada de frambuesa (no se porqué, pero hace tiempo me había dicho que le gustaba) y alguna que otra más. Con hambre no se quedaría.
- Emm, esto…
- Que no, que es suficiente comida para los dos. Lo que tu no te comas, ya lo termino yo. Bueno, ahora…
- Desde que se fue ya no duermo bien, hasta incluso tengo pesadillas. Ella era y sigue siendo algo imprescindible en mi vida. Hasta con mirarme me sacaba una sonrisa. Entre nosotros sobraban las palabras… todas las que faltaron decirnos cuando se marchó. Quiero volver a verla Charlotte, quiero tenerla entre mis brazos para no dejar que se vuelva a ir.
- Tú sabes que ella no se fue para siempre, que va a volver…
- Y la esperaré cuánto haga falta. Sólo tengo miedo a que haya dejado de quererme…
- Eso no ha pasado ni va a pasar.
- ¿Cómo lo sabes?
- Sencillo. Simplemente lo sé.

Estuvimos un rato en silencio, terminando de devorar todo lo que había preparado. Hasta que empecé a reírme.
- ¿De qué te ríes?
- ¡Es que, te has manchado con el chocolate! Anda, anda, ven aquí que te quito la mancha. ¿Ves como eres un desastre?
- ¿Tan solo por mancharme?
- Sí.
- Char, ¿por qué intentas hacerme sonreír?
- Bueno, supongo que ha eso viniste, ¿no?